martes, 24 de junio de 2014

Anuncios de sexo en los portales de Internet.


Uno anda deseando gozar con alguna bella dama y por la mente se pregunta dónde estará… y es entonces cuando sabes que en tu propio ordenador estará la respuesta y acudes a él y a ese invento llamado internet para encontrar la mujer que calme y colme tus ansias de placer…

Y cuando te conectas e inicias la navegación en busca de la mujer que por uno u otro motivo  sea la que te atraiga para dejarte ir e ir a verla y disfrutar con ella, es cuando te paras a pensar donde buscar, donde mirar, donde encontrar…

Y en ese instante regresas a la siempre presente pregunta: independientes, agencias, pisos, clubs… variaciones todas ellas que al final intentan aportar lo mismo: una profesional que pueda dar el servicio que uno anda buscando, deseando o incluso necesitando…

Opciones varias que hay que valorar pensando en ese momento y en ese día… porque no todos los días queremos lo mismo si no que la respuesta a nuestras necesidades puede ser y suele ser distinta en cada ocasión que acudimos a ese maravilloso mundo del placer de pago…

Y es por ello, cuando tu mente anda dando vueltas a lo que desea, que sabemos que el mejor lugar para buscar, valorar, escoger y decidir puede ser lo que conocemos como: Los Portales de Internet…, porque es en ellos donde se reúne en un mismo lugar las opciones más variadas, las chicas más dispares, los precios más extensos en rango, las opciones más adecuadas a cada caso…

En ocasiones huimos de los portales, como si fuese que en ellos no íbamos a dar con la tecla deseada, cuando a lo mejor lo que sucede es que no sabemos que tecla queremos pulsar ni que camino queremos seguir y ante esa dudas internas optamos por cerrar el portal e ir a lo individual, con lo que supone cerrarnos puertas a nuevas e incitantes emociones y por ello hay que entender que esa opción es la opción más amplia y variada donde descubrir los preciados tesoros que andamos soñando…

En un portal de internet que ofrece la opción de “ver” profesionales del sexo de pago solemos encontrar siempre algo y alguien que se amolda a lo que nuestra mente y cuerpo nos piden. En ellos encontramos los físicos que nos llaman más ese día, en ellos encontramos los precios que más se ajustan a nuestras posibilidades, en ellos encontramos la posibilidad de contactar con la profesional en cuestión o bien a través de alguien que sabe de más de una chica y que puede ofrecernos aquello que andamos deseando…

Fotos, textos, imágenes, palabras, tarifas, lugares, servicios… un compendio reunido todo en el mismo lugar que abre el abanico que nosotros necesitamos para saber decidir lo que queremos vivir ese día…

A veces buscamos una imagen, una fotografía de una mujer que con su físico, su presencia despierte nuestros instintos, nuestra llamada… y a esa foto es a lo que nos acogemos para asumir que en esa chica encontraremos el placer buscado y que ella nos dará todo aquello que andamos deseando… Pero es sólo una imagen y a veces una imagen es sólo eso, una visión que gozar por la vista pero no nos aporta todo lo que esa profesional podría llegar a darnos…

A veces buscamos un texto, unas palabras que nos transmitan algo que diferencia a esa mujer de otras, algo que haga que ella sea quien nos haga lanzarnos a conocerla y a entregarnos a su placer… Pero eso son sólo palabras y a veces las palabras no son más que ganchos que atraen y que no se ajustan al físico que nuestra mente desearía en ese instante…

Por ello lo mejor es conjugar la imagen y el texto…, lo que se ve con lo que se lee…, lo que se muestras con lo que se transmite…, lo que se luce con lo que se insinúa e intuye… Y en esa mezcla ideal de suele encontrar la elección perfecta a lo que queremos vivir.

Y es por eso que al final, ante las dudas que siempre tenemos y que no siempre sabemos resolver, un portal de internet es ese lugar en que se pueden unir todas las facetas: imagen, palabras, visión, intuición… y a la vez todo ello aderezado por las posibilidades de elección entre las opciones que en ese portal encontramos…

Si, en ese portal de internet podemos encontrar la respuesta deseada…, aunque en ocasiones lo que veamos y leamos nos confunda y a veces nos haga errar en nuestra elección, pero… esa es otra historia…

domingo, 13 de abril de 2014

Un trabajo sin placer...



En ocasiones el mundo de la prostitución te muestra facetas que te dejan con sensaciones apagadas, con sensaciones encontradas que hacen que sientas que también aqui existe ese trabajo que no se quiere, ese trabajo en el que no se siente placer por vivir de el... 

Y aunque eso es algo que sucede en todos los trabajos, que se convierten en eso: "un trabajo".., algo que no nos aporta, que no nos llena, que no nos satisface, que no nos colma... y es sólo la obligación marcada por la necesidad económica la que nos lleva a vivir ese trabajo y de ese trabajo.

Pero... en el mundo de la prostitución, el trabajo que no aporta el placer necesitado se convierte en algo extremo, pues en este trabajo, el placer es un componente esencial que surge y nace de las relaciones físicas que aporta el sexo, sea de pago o no... y si ejerciendo este trabajo no sientes el placer..., entonces estamos ante una doble carga negativa: la de que el trabajo no nos produce placer y a la vez no nos da placer...

Y este es un trabajo que sin placer se convierte en más trabajo que otros, pues el placer debería ser uno de los componentes básicos del mismo..., aunque por desgracia existen ocasiones en que existen y se encuentran chicas que no sienten ese placer, que no encuentran ese placer, que no viven ese placer y que sienten que el trabajo es más trabajo que otros y que además no aporta si no que resta..., viendo entonces en él una fuente de ingresos sin placer... 

Y es entonces cuando uno se queda con esas sensaciones apagadas, esas sensaciones encontradas... pero esas sensaciones que son una realidad y así hay que entenderlas y asumirlas...

Y es que incluso en este trabajo... existe el trabajo sin placer.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Tente en mejor estima...


Ese "tente en mejor estima..." es algo simple de decir y es a su vez algo que debería decirse a todo el mundo y a su vez aplicarse a uno mismo, pero que en el mundo del sexo de pago puede terminar por convertirse en una norma a seguir y en un pensamiento positivo que debe aplicarse en cada momento del día y sobre todo en cada momento en que se ejerza la profesión...

¿Cuantas mujeres que ejercen esta profesión terminan por decir o pensar eso de: "No valgo nada... ni nadie puede quererme porque soy una puta"?.

Por desgracia he oído esa frase más de una o dos veces..., por no decir que las he oído muchas veces. Y es que hay muchas mujeres, que como tantas, entran en esta profesión por necesidades económicas pero que nunca llegan a asumir esa decisión y aunque ejerzan de modo profesional su trabajo, en su mente no aceptan esa situación y viven con la amargura de sentirse degradadas y menospreciadas por ellas mismas, ya que aunque no lo aparenten viven con la losa sobre ellas de que están ejerciendo un trabajo que las hace menos personas y menos válidas para los demás...

Triste ver y sentir eso en personas de gran valía... pero que asumen la profesión como un menosprecio a esa valía...

Todas y cada una de la mujeres que trabajan en el sexo de pago deberían y deben ver este como una profesión y nunca como algo que las degrade como personas. Es más, deberían ver esta profesión como algo que las haga valorarse aún más como personas, como algo que les de un verdadero plus a su personalidad porque han sabido tomar una decisión que no fue fácil en sus inicios, porque han sabido ejercer una difícil profesión con esmero con entrega con actitud, porque han sabido mantener siempre la sonrisa en su rostro en momentos en que a lo mejor deseaban dejar que fluyesen las lágrimas, porque han sabido dejar salir facetas de su modo de ser que a lo mejor no conocían, porque ejerciendo su profesión han demostrado que tienen empatía hacía los demás, aparcando sus males propios para apoyar a sus clientes de modo físico o moral, porque han sabido, aunque a veces no lo vean, ser mejores personas, ser mejores en lo que hacen y ser capaces de mostrar y demostrar su verdadero valor como personas...

Si, muchas de ellas no lo ven y deberían verlo... y todas ellas deberían cambiar ese: "No valgo nada... ni nadie puede quererme porque soy una puta", por... "Soy puta y eso demuestra lo que valgo, de modo que para quererme... has de valer mucho"

Que no falte la autoestima, porque vuestro trabajo se la merece toda...

sábado, 24 de agosto de 2013

El deseo...

 
 
El deseo a veces es volátil y en otras ocasiones el deseo es perpetuo...
 
Vamos y venimos a través del mismo y en muchas de las ocasiones ni sabemos que lo ha motivado ni entendemos que lo ha generado, pero si que sentimos que nos llama y por ello anhelamos vivir ese deseo y satisfacer esa "ansia" de placer que parece ser lo único que nos motiva e interesa...
 
Así es el deseo, ese algo que palpita sin que hayamos hecho nada por hacerlo palpitar y que cuando lo hace nos incita a vivirlo.
 
Pero lo cierto es que no siempre sentimos esa llamada, si no que hay épocas en que sentimos deseo en todo momento, en cada instante, en cada situación y antes personas variadas y en casos muy distintos. Son esos momentos en que el deseo es uno con nosotros y en el que las sensaciones que nos piden placer están ahí, a flor de piel, queriendo ser vividas, queriendo ser saciadas, queriendo ser vividas y sentidas. Y cuando sentimos esa llamada del deseo, nos dejamos llevar o nos queremos dejar llevar para tras vivirlo seguir deseando vivirlo más y más. Y es que en estos casos el deseo se retroalimenta, el deseo se llama a si mismo y es el mismo quién nos hace creer en más y en desear más a pesar de que ya hemos hecho lo querido por calmarlo. Pero es que en estos casos..., es insaciable, y alimentarlo le da más apetito, le crea más deseo y cada uno lleva a otro y a seguir y seguir...
 
Así es el deseo...
 
Pero también es cierto que en otro momentos el deseo está apagado, dormido, aletargado, sin ganas de nada ni de nadie y aunque se le llame... no acude.
 
Así es el deseo, ese algo que en ocasiones ni existe ni se le espera y que pase lo que pase a nuestro alrededor sigue ausente sin dar señales de vida.
 
Va en los dos sentidos, en el de ida y en el de venida, en el de motivar y en el de letargo, en el encender y el apagar... y hagamos lo que hagamos el funciona por libre y acude cuando quiere para irse cuando lo place...
 
O no es así y... ¿algo en nosotros, en nuestro interior es lo que le llama y le dice adiós?. Preguntas sin respuestas, problemas sin soluciones..., pero sea como sea, me gusta el deseo, me gusta sentirlo, me gusta vivirlo, me gusta llenarlo, me gusta saciarlo... para volver a alimentarlo y seguir sintiendo su llamada para seguir disfrutando de él y con él...
 
Así es el deseo...

domingo, 24 de febrero de 2013

Por que soy una profesional...



Te gusta ella, sabes que te atrae, sabes que lo que muestra te convence, sabes que lo que ves te seduce..., pero sigue con esa duda.

Cuando estamos con una profesional del sexo, con la que por la vía que sea hemos contactado, siempre terminamos por pensar esas cosas, por tener esas dudas, por tener ese temor a que nada sea como parece y la experiencia no sea lo esperado y deseado...

¿Cómo saber si será un "éxito"?, ¿cómo saber si lo que nos gusta antes de.., se convertirá en un nos gusta durante...?. Nadie tiene la respuesta, nadie sabe a ciencia cierta si será así o no a no ser que se aventure a probar, a descubrir, a arriesgar por vivir ese momento deseado esperando que ella sea la que nos va a hacerlo vivir.

Esas cosas se piensan, pero también se puede preguntar, porque las palabras son a veces envolventes y nos hacen decidirnos por el si definitivo o también pueden hacer que frenemos el impulso nacido del deseo atractivo. Aunque la verdadera pregunta es que preguntar, que decir para saber, para descubrir.... Y de nuevo nadie tiene la respuesta exacta...

En más de una ocasión me he encontrado en esa disyuntiva de tomar la decisión sobre si decir si o no a la tentadora dama que me estaba atrayendo sugerente pero a la que a la vez me creaba esa incertidumbre sobre si sería un acierto o un error seguir adelante con ella. Y por ello les he planteado la más simple de las preguntas, la más absurda de las preguntas..., pues puede contestarse del modo que yo desee oír sin ser la realidad, pero... es la que me nace, porque en la respuesta o en como se de, más allá de las palabras, puedo encontrar el impulso final que me haga decir si o me haga decidir por el no...

Y por ello pregunto:

"¿Por qué debería irme contigo y no con otra...?, ¿por qué debería dejarme llevar por ti...?, ¿por qué tu has de hacerme pasar un momento maravilloso e intenso?, ¿por qué debo creer que tu vas saber darme lo que necesito...?, ¿por qué debo creer que vas a entregarme todos mis deseos...?, ¿por qué...?"

Respuestas de todos los tipos, de todos los colores, con todos los matices, con mejores y peores razones, con buenas y malas razones... Pero por encima de todas, una respuesta contundente, una respuesta convencida y una respuesta por su simple y aplastante lógica, demoledoramente eficiente:

"Porque soy una profesional.."

Irrefutable...

Y es que el sexo de pago es eso, una profesión, donde se espera que este ejercida por profesionales, por personas que saben hacer su trabajo y entienden que ese saber hacer su trabajo es conseguir que el cliente reciba y encuentre en ese encuentro íntimo todo aquello que andaba buscando... Y aunque el sexo de pago no siempre es bien entendido, lo cierto es que es eso..., una profesión, y como tal debe ser ejercida por profesionales y que a su vez como en toda profesión, uno puede encontrarse buenos y malos profesionales...

Aunque luego, uno se plantea nuevas preguntas, como podría ser si el sexo de pago está siempre ejercido por profesionales, pero... esa es otra pregunta...

sábado, 19 de enero de 2013

En la humedad de un jacuzzi...

Hace tiempo escribí mi primera "experiencia sexual" en un jacuzzi... y hoy la recupero ante un humedo recuerdo excitante en mi mente y por ello quiero compartir lo vivido aquella primera vez.




No era la mujer mas bella del mundo...
No era la mujer mas voluptuosa del mundo...
No era la mujer mas...

Pero si era la mujer mas provocadora que me había encontrado...
Pero si era la mujer mas sensual que me había encontrado...
Pero si era la mujer mas...


Poco a poco me cautivo..
Poco a poco supero mis barreras...
Poco a poco se acercó a mi...
Poco a poco me derritió..
Poco a poco me sedujo por completo...
Poco a poco...

Y de su mano conocí placeres sensuales..
Y de su manos conocí situaciones excitantes...
Y de su mano conocí el sexo mas morboso...
Y de su mano...

En mi vida había estado en un jacuzzi..., y menos pensaba conocer uno acompañado de aquella mujer de rompe y rasga.. no por ser la mas bella pero si por ser la mas sensualmente provocadora y morbosa que jamás había conocido...
Sus besos cálidos, humedos, largos y profundos como pocos me habían llevado ya al extremo de la excitación... Era un hombre entregado al deseo, entregado a su deseo, entregado a ser lo que lla desease que fuese...
El jacuzzi.., burbujeante y humeante... me llama.. y me llama a entrar en el en apasionante compañía...
Ella me ha llevado hasta alli... y sin dejar de besarme, sin dejar de acariciarme me despoja de mi ropa y me lleva hasta el borde del jacuzzi, para... con esa voz insinuante que me había ido regalando todo el tiempo decirme: “Entra... relajate y disfruta...”

Y allá estaba yo, invadido por la burbujeante sensación del agua a mi alrededor.. mirando como aquella mujer me regala “sólo para mis ojos” un maravilloso striptease en que poco a poco fue iluminando mi mirada con un sensual despojarse de ropa... mostrando su piel tersa y desnuda...
Mi excitación no ceso de subir en ningun momento.. solo contemplando a esa mujer que pronto iba a estar a mi lado.. o tal vez encima.. o tal vez debajo.. No lo sabia, pero seguro que iba a estar dentro del jacuzzi conmigo...

Y entró...
Y se acercó a mi...
Y me acarició..
Y el agua entró en una mayor ebullición...

Besos, caricias, lenguas avidas una de la otra, manos que se tocan, manos que se buscan...
Y ella en su sensual morbosidad... coge la copa de cava que habiamos traido con nosostros y.. echando su cuerpo para atrás.., mostrándome sus firmes pechos... deja caer el preciado néctar del cava sobre sus pechos.. invitándome a beber en ellos...

Dulce sabor...
Dulce sensación...
Dulce excitación...

Y no puedo resistir mas y deseo penetrar dentro de ella y explotar mi ardor en su interior...
Pero ella... avida de llevarme al limite de mis sensaciones... busca hacerme llegar a donde no he llegado jamás...

Llena su boca de cava...
Me mira ardientemente sensual...
Sonrie...
Y se inclina haciendo que mi cintura se eleve para sacar mi erecto miembro fuera del agua...
Y su boca se funde con el... inyectando en mi el chisposo cava.. arrancando gemidos de placer de mi garganta...

Se retira...
Coge un cubito de hielo...
Lo pasa por sus tambien erectos pezones..
Su calor natural los derrite...
Mi cuerpo se arquea de nuevo volviendo a mostrar mi excitada erección...
Sonrie de nuevo...
Coge otro cubito...
Lo mete en su boca y...
De nuevo mi miembro se pierde dentro de ella..., sintiendo el calor que desprende y el frio gelido del cubito...

Sensaciones llevadas al extremo...
Sensaciones sentidas en su totalidad...
Sensaciones que me arrastran a un mundo de placer sensual y morboso...

Y sólo fue el principio...
Aquel jacuzzi..., mi primer jacuzzi me enseñó, de manos de aquella mujer.. lo placentero que puede ser el sexo humedo...

Un autentico placer...

sábado, 29 de diciembre de 2012

Entre dar y recibir...

 
 
En el sexo buscamos ese punto de equilibrio entre dar y recibir, entre ser quien otorga el placer y ser quien lo recibe, entre el hacer disfrutar y disfrutar...
 
Un equilibrio que no siempre es fácil, porque para que exista se debe dar una compenetración que no es simple y que no surge así como así, sobre todo en "amantes" nuevos, en "amantes" que no son repetitivos. Y es que esa novedad siempre excitante y motivante, hace a la vez que exista ese desconocimiento que no facilita el equilibrio porque no conoces sus gustos, como darle el máximo placer ni cuando parar y pasar a ser el que recibe o a la inversa.
La novedad, el cambio de pareja de juegos sexuales, es siempre un plus excitante que motiva y atrapa, pero a la vez es un factor de desconocimiento que evita que exista ese conocimiento que nos lleva al equilibrio justo entre dar y recibir, entre recibir y dar...
 
Y si eso es complicado en el juego del sexo, más lo es en el sexo de pago, porque en ese momento se une el desconocimiento con el factor del péndulo del tiempo, que hace que ese juego que estás compartiendo tenga la guillotina de la hora dispuesta a cortar el juego cuando la señal llega a su hora... Y todo ese compartir puede quedare en sólo dar o en sólo recibir.
 
Sin duda si la señal de fin del tiempo llega cuando sólo has recibido, te puedes quedar con la sensación de que has "tenido lo tuyo" y que si ella no... tampoco es tan grave, aunque ella sin duda, a pesar de ser un trabajo, merece recibir el premio del placer por su buena y profesional actividad. Pero lo cierto es que esa es la más habitual de las situaciones, en que nosotros abandonamos esa cita temporal con la satisfacción del placer recibido y ella regresa a su mundo sin nosotros...
Aunque en ocasiones, sucede lo contrario... y es que los que amamos compartir, los que amamos dar, los que amamos entregar el placer, en ocasiones anteponemos ese dar al recibir y cuando llega la campana que nos despierta del sueño..., hemos entregado todo nuestro tiempo a dar sin recibir. Ese compartir se ha convertido en una entrega, en una busqueda de que nuestra compañera temporal de juegos goze, sienta, disfrute y sea consciente de que ella es la que importa y que su placer está por encima del de uno mismo...
 
Damos, entregamos y el tiempo termina sin recibir... y entonces el compartir parece menos compartir, el ser dos parece más ser uno para el otro, el buscar ese momento de dos parece ser el momento en que uno se entrega para que ella sienta... y por eso cuando el final llega y debes decir adios, algo de sensación de "vacío", de no haber "obtenido" lo que desabas queda en tí...
 
Pero..., soy como soy, siento como siento y aunque parta de la cita sin haber recibido el placer buscado..., lo cierto es que en mí queda la sensación de que he sabido compartir, he sabido dar lo que esa persona que estaba conmigo también puede querer y desear...
 
Entre dar y recibir... por mucho que extrañe y aunque sea en el sexo de pago..., siempre preferiré dar..., pero sobre todo: COMPARTIR!!!