domingo, 7 de julio de 2019

Suyo




Me atrae con su belleza...
Me seduce con su encanto...
Me atrapa con su sensualidad..

Me retiene con su atracción...
Me conquista con su seducción...
Me derrumba con su simpleza...

La pienso y me gusta...
La imagino y me hace que la añore..
La echo de menos y me siento entregado...

La quiero a mi lado..
La quiero en mis brazos...
La quiero en mi...

Me atrae y me retiene...
Me seduce y me conquista...
Me atrapa y me derrumba...

Me tiene...
Me encanta...
Me posee...

martes, 22 de agosto de 2017

Ese vacío solitario tras...


El mundo del sexo de pago tiene momentos maravillosos, encuentros memorables, placeres que disfrutar, instantes que rememorar..., pero no todo son luces, si no que también tiene sus sombras, atribuibles no al mundo del sexo de pago por si mismo si no a la actitud que en ocasiones tienen algunas de las profesionales... 

Y es que ocasiones, a pesar de haber vivido un encuentro placentero y pleno de disfrute, sucede que ese fantástico encuentro termina con ese realmente molesto: "Vacío solitario tras..." 

Y ese vacío solitario, es esa situación que se da, en algunas ocasiones, en que cuando uno todavía está sintiendo los estertores del orgasmo, cuando uno todavía está sintiendo su cuerpo vibrar, su sexo temblar y su mente gozar... la chica se retira a lavarse, a recoger, a buscar una toallita para lavar a uno, a... cualquier motivo que hace que en ese instante te quedes solo, absolutamente solo en la cama, "disfrutando" del vaío solitario tras haber llegado al éxtasis, donde tu complice para llegar a ese estado, no está... y hasta dudas si ha estado o ha sido tu mente la que te engaña, porque estás sintiendo aún placer y ya no tienes ahí contigo a esa mujer, ya no sientes esa piel junto a la tuya, ya no te llenas con el calor de su cuerpo junto al tuyo... 

Tan fácil sería, seguir recostada junto a uno durante unos breves minutos, en que las respiraciones se acompasen de nuevo y en que el sentimiento de que ese gozo compartido esta siendo de verdad compartido, incluso en esos momentos tras haberlo alcanzado... 

El sexo de pago puede y es maravilloso en su mayor cantidad de ocasiones, pero sería aún más maravilloso si en esas ocasiones, ellas entendiesen que nos dejan en un triste vacío solitario tras haber llegado al climax si al instante siguiente e incluso aún mientras éste está siendo vivido, no se retirasen de nuestro lado... Algo tan simple y que en ocasiones parece tan dificil, para simplemente evitar ese: "Vacío solitario tras..."

jueves, 25 de mayo de 2017

Megaexperiencia...




En el mundo del sexo de pago, siempre existen diferentes vías de aproximación, donde poder escoger el cómo y dónde acudir para disfrutar de esos momentos de placer por un tiempo acordado. Y uno de esas opciones son las que conocemos como pisos, a los cuales muchas veces se acude sin saber que chicas habrá en el lugar o al menos cuales se encontrarán disponibles en ese momento. Y es en esos instantes, cuando una vez en el interior del lugar escogido, llega el momento de la elección, de la selección, de la decisión sobre con quien vamos a compartir ese momento...
Cuando no se tienen referencias, cuando no se ha estado ahí antes, o al menos no se ha estado por alguien en concreto, es cuando en nada se debe decidir todo. Unos minutos y has de saber con quién podrás vivir el encuentro que de verdad deseas…
Casi utópico…
Pero los conocidos como “paseíllos” en los pisos de sexo de pago son así. Uno está en una habitación y las señoritas van pasando a presentarse, decirte su nombre, darte como mucho un par de besos y la más sociable preguntarte que tal como estás y que espera verte luego…
Tiempo justo y poco más para poder verlas fugazmente y al menos poder saber si su físico cuadra con el físico con el que ye gustaría dedicarte a ese tiempo en la intimidad. Pero nada de eso ayuda a saber si la chica será de tu agrado como persona, si su simpatía te hará sentir cómodo o su frialdad te hará lamentar el encuentro, si su implicación en el encuentro será la que tu desearías o será simplemente la que no buscabas…
Una solución simple al de estos “paseíllos” ante una necesidad de ver al menos antes de decidir…., aunque luego siempre queda preguntar a la encargada que poco podrá decirte pues no sabe como eres tú y lo que realmente te gustará, por lo que termina por asesorarte en función de sus propias simpatías, afinidades o por la chica que más veces le han hablado bien otros clientes…, aunque nada de ello es garantía de que aquello va a ser un acierto…
Pero esa tradición casi inamovible, ha dado al menos en una ocasión una vuelta de tuerca buscando algo que puede ser de mayor utilidad para el cliente en su proceso de selección. Y es en este marco de piso de chicas con “paseíllo” que hace un tiempo una agencia o piso ha decidido ser transgresora e innovadora y presentar una nueva variedad de “paseíllo”…
Con el nombre de la Megamamada, se presenta ese servicio y sólo por el nombre ya se intuye que el servicio irá enfocado y orientado hacia ese maravilloso arte de las felatrices que tanto gusta en los hombres.
¿Qué es la Megamamada…?, pues un “paseíllo” reducido y restringido a cuatro chicas, pero con la particularidad de que en lugar de entrar, presentarse e irse, lo que hacen ellas es estar con e cliente potencial durante 3 a 5 minutos en los cuales han de desarrollar sus artes para que tras la rueda de las 4, el cliente decida con cual de ellas va a culminar el servicio contratado. Y… ¿qué hacen las chicas en esos minutos?, pues como el servicio anuncia, te practican una felación que sin duda puede ser más representativa de como puede ser un encuentro íntimo con ellas que no el simple saludo de presentación…
Por descontado que nada es ciencia cierta ni nada aporta la respuesta definitiva, pero no cabe duda de que esa posibilidad, esa variante de “paseíllo” con felación incluida es más motivante y sobre todo más estimulante que la tradicional, al tiempo que te “ayuda” a descubrir el tipo de comportamiento, implicación, habilidad de la profesional en cuestión…
Un método curioso y altamente transgresor éste, que se puede ver de muchos puntos de vista pero que desde el mío es, además de  altamente innovador, estimulantemente  y con ese extra de morbo por la situación vivida, done una vez duchado, esperas en la habitación, con tu toalla tapando tus intimidades, para que al entrar una chica y tras presentarse busque tu sexo y busque estimularlo, para con su boca darte ese atisbo de placer que si la escoges luego podrá darte en su máxima plenitud.
Pero lo curioso, viene cuando esa chica se va y en breve aparecerá la segunda y uno no sabe si taparse de nuevo, si esperarla completamente desnudo, si… Y todo ello te genera un plus excitante que suma y suma. Y si con esto no fuera suficiente, si la chica anterior ha sido eficiente en su demostración y la nueva entra en un tiempo corto, lo más probable es que cuando la segunda abra la puerta te encuentre ahí a ti, enarbolando tu excitación ante lo que ella casi ni tiene tiempo de mirarte a la cara, pues su mirada se dirige casi sin remedio y de modo casi inconsciente a ese sexo excitado que ya está deseando descubrir su anticipo.
Y por otro lado cabe tratar de meterse en la cabeza de esas profesionales que al abrir la puerta encuentran a un hombre ya no sólo esperando ser saludado si no excitado, esperando ser  convencido con sus artes orales para que ella se quede ahí con él y disfrutar ya juntos de la íntima intimidad…
La Megamamada es evidentemente un servicio distinto y potencialmente muy excitante, aunque también a veces puede ser frustrante que pasen 4 chicas y ninguna consiga elevar tu excitación para que puedas sentir sus habilidades, aunque eso… es otra historia y seguramente más causa nuestra que de ellas…
Y como reflexión final y ante quienes crean que esa variación del “paseíllo” es un abuso excesivo para las profesionales, que se ven “obligadas” a no sólo presentarse si no a realizar aunque sea en un mínimo de tiempo un acto sexual sin remuneración a cambio, estuve indagando y ellas reciben una cantidad por participar en el paseíllo más la parte que les corresponda por conseguir el servicio…

¿“Paseíllo” competitivo donde la mejor se lleva al cliente?, pues si…, es un modo de verlo y un modo de vivirlo que al final en lo que respecta al cliente repercute en un modo de descubrir algo más de ellas que no sólo en una presentación estándar…

lunes, 1 de mayo de 2017

La insatisfacción...



El sexo de pago suele aportar aquello que se busca cuando se contrata ese servicio... y que no es otra cosa que la satisfacción del placer obtenido, del momento vivido, de las sensaciones compartidas, de ese algo que sin saber definirlo se sabe sentir y que te hace alejarte del lugar del encuentro con esa media sonrisa en el rostro que denota el sabor de esa satisfacción...

Pero... ¿siempre es así?. Por desgracia no...

Es imposible vivir en un mundo donde lo que siempre se busca y se desea se obtiene, ya que no en todas las ocasiones se da esa mezcla de sensaciones que hacen que el momento este pleno de satsfacción, si no que sucede lo contrario..., el momento te lleva a la insatisfacción...

Y ese momento de insatisfacción suele ser de un grado intenso, porque se concentra en un instante, porque sucede tras unas excpectativas siempre elevadas, porque acontece cuando se invierte en él, porque crea esa sensación tan vacia de tiempo y dinero mal invertido...

La insatisfacción es algo que nos produce pesadumbre, que nos deja sensaciones de frustación y de rabia por el momento perdido...

Nunca se sabe cuando en el mundo del sexo de pago puede llegar esa insatisfacción, porque nada te avisa de ella hasta que sucede, porque te lanzas a la aventura confiado que vas a encontrar y vivir todo eso deseado y buscado y desde luego no esperas que lo que encuentres sea todo lo contrario...

La insatisfacción aparece y es hasta lógico que así sea..., porque en todas partes y en cualquier lugar, trabajo o servicio contratado, te puedes encontrar que no se cumplen las expectativas que nos habiamos fijado y eso nos lleva a esa insatisfacción.

Sucede no obstante que en el sexo de pago, solemos sentir esa insatisfacción como algo más personal, como algo más vivo, como algo más intenso y como algo que nos afecta especialmente y nos hace generar una sensación muy fustrante... E incluso solemos atribuir esa frustacióm directamente a la profesional que nos brinda el servicio sin valorar que no todo es siempre cosa de una si no a veces cosa de dos o incluso de uno mismo. Pero... eso no nos aleja la insatisfacción que sentimos...

Si..., la insatisfacción sucede, pero no hemos de ir más allá de ella, porque puede nacer porque la profesional haya hecho mal su servicio, porque algo haya pasado que haya evitado la compenetración entre los dos, o incluso porque nosotros no hemos estado a la altura o... también porque hemos creado una expectativas demasiado altas que no se han cumplido... Y por todo ello, esa insatisfacción ha de ser valorada como una mala ocasión y un mla momento, no como algo que nos marque...

Y es que al final, resulta que la insatisfacción vivida es una entre muchas de plena satisfacción o de correcta satisfacción y por ello no hay que dejarla ser la triunfadora...

Es cierto que en el sexo de pago hay momentos de insatisfacción, pero no hay que permitir que esos momentos sean los que prevalezcan si no que hemos de dar valor a los buenos momentos compartidos y que esos que nos generan esa insatisfacción sean rapidamente borrados y olvidados por los muchos y buenos que nos aportan la satisfacción siempre deseada...


martes, 24 de junio de 2014

Anuncios de sexo en los portales de Internet.


Uno anda deseando gozar con alguna bella dama y por la mente se pregunta dónde estará… y es entonces cuando sabes que en tu propio ordenador estará la respuesta y acudes a él y a ese invento llamado internet para encontrar la mujer que calme y colme tus ansias de placer…

Y cuando te conectas e inicias la navegación en busca de la mujer que por uno u otro motivo  sea la que te atraiga para dejarte ir e ir a verla y disfrutar con ella, es cuando te paras a pensar donde buscar, donde mirar, donde encontrar…

Y en ese instante regresas a la siempre presente pregunta: independientes, agencias, pisos, clubs… variaciones todas ellas que al final intentan aportar lo mismo: una profesional que pueda dar el servicio que uno anda buscando, deseando o incluso necesitando…

Opciones varias que hay que valorar pensando en ese momento y en ese día… porque no todos los días queremos lo mismo si no que la respuesta a nuestras necesidades puede ser y suele ser distinta en cada ocasión que acudimos a ese maravilloso mundo del placer de pago…

Y es por ello, cuando tu mente anda dando vueltas a lo que desea, que sabemos que el mejor lugar para buscar, valorar, escoger y decidir puede ser lo que conocemos como: Los Portales de Internet…, porque es en ellos donde se reúne en un mismo lugar las opciones más variadas, las chicas más dispares, los precios más extensos en rango, las opciones más adecuadas a cada caso…

En ocasiones huimos de los portales, como si fuese que en ellos no íbamos a dar con la tecla deseada, cuando a lo mejor lo que sucede es que no sabemos que tecla queremos pulsar ni que camino queremos seguir y ante esa dudas internas optamos por cerrar el portal e ir a lo individual, con lo que supone cerrarnos puertas a nuevas e incitantes emociones y por ello hay que entender que esa opción es la opción más amplia y variada donde descubrir los preciados tesoros que andamos soñando…

En un portal de internet que ofrece la opción de “ver” profesionales del sexo de pago solemos encontrar siempre algo y alguien que se amolda a lo que nuestra mente y cuerpo nos piden. En ellos encontramos los físicos que nos llaman más ese día, en ellos encontramos los precios que más se ajustan a nuestras posibilidades, en ellos encontramos la posibilidad de contactar con la profesional en cuestión o bien a través de alguien que sabe de más de una chica y que puede ofrecernos aquello que andamos deseando…

Fotos, textos, imágenes, palabras, tarifas, lugares, servicios… un compendio reunido todo en el mismo lugar que abre el abanico que nosotros necesitamos para saber decidir lo que queremos vivir ese día…

A veces buscamos una imagen, una fotografía de una mujer que con su físico, su presencia despierte nuestros instintos, nuestra llamada… y a esa foto es a lo que nos acogemos para asumir que en esa chica encontraremos el placer buscado y que ella nos dará todo aquello que andamos deseando… Pero es sólo una imagen y a veces una imagen es sólo eso, una visión que gozar por la vista pero no nos aporta todo lo que esa profesional podría llegar a darnos…

A veces buscamos un texto, unas palabras que nos transmitan algo que diferencia a esa mujer de otras, algo que haga que ella sea quien nos haga lanzarnos a conocerla y a entregarnos a su placer… Pero eso son sólo palabras y a veces las palabras no son más que ganchos que atraen y que no se ajustan al físico que nuestra mente desearía en ese instante…

Por ello lo mejor es conjugar la imagen y el texto…, lo que se ve con lo que se lee…, lo que se muestras con lo que se transmite…, lo que se luce con lo que se insinúa e intuye… Y en esa mezcla ideal de suele encontrar la elección perfecta a lo que queremos vivir.

Y es por eso que al final, ante las dudas que siempre tenemos y que no siempre sabemos resolver, un portal de internet es ese lugar en que se pueden unir todas las facetas: imagen, palabras, visión, intuición… y a la vez todo ello aderezado por las posibilidades de elección entre las opciones que en ese portal encontramos…

Si, en ese portal de internet podemos encontrar la respuesta deseada…, aunque en ocasiones lo que veamos y leamos nos confunda y a veces nos haga errar en nuestra elección, pero… esa es otra historia…

domingo, 13 de abril de 2014

Un trabajo sin placer...



En ocasiones el mundo de la prostitución te muestra facetas que te dejan con sensaciones apagadas, con sensaciones encontradas que hacen que sientas que también aqui existe ese trabajo que no se quiere, ese trabajo en el que no se siente placer por vivir de el... 

Y aunque eso es algo que sucede en todos los trabajos, que se convierten en eso: "un trabajo".., algo que no nos aporta, que no nos llena, que no nos satisface, que no nos colma... y es sólo la obligación marcada por la necesidad económica la que nos lleva a vivir ese trabajo y de ese trabajo.

Pero... en el mundo de la prostitución, el trabajo que no aporta el placer necesitado se convierte en algo extremo, pues en este trabajo, el placer es un componente esencial que surge y nace de las relaciones físicas que aporta el sexo, sea de pago o no... y si ejerciendo este trabajo no sientes el placer..., entonces estamos ante una doble carga negativa: la de que el trabajo no nos produce placer y a la vez no nos da placer...

Y este es un trabajo que sin placer se convierte en más trabajo que otros, pues el placer debería ser uno de los componentes básicos del mismo..., aunque por desgracia existen ocasiones en que existen y se encuentran chicas que no sienten ese placer, que no encuentran ese placer, que no viven ese placer y que sienten que el trabajo es más trabajo que otros y que además no aporta si no que resta..., viendo entonces en él una fuente de ingresos sin placer... 

Y es entonces cuando uno se queda con esas sensaciones apagadas, esas sensaciones encontradas... pero esas sensaciones que son una realidad y así hay que entenderlas y asumirlas...

Y es que incluso en este trabajo... existe el trabajo sin placer.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Tente en mejor estima...


Ese "tente en mejor estima..." es algo simple de decir y es a su vez algo que debería decirse a todo el mundo y a su vez aplicarse a uno mismo, pero que en el mundo del sexo de pago puede terminar por convertirse en una norma a seguir y en un pensamiento positivo que debe aplicarse en cada momento del día y sobre todo en cada momento en que se ejerza la profesión...

¿Cuantas mujeres que ejercen esta profesión terminan por decir o pensar eso de: "No valgo nada... ni nadie puede quererme porque soy una puta"?.

Por desgracia he oído esa frase más de una o dos veces..., por no decir que las he oído muchas veces. Y es que hay muchas mujeres, que como tantas, entran en esta profesión por necesidades económicas pero que nunca llegan a asumir esa decisión y aunque ejerzan de modo profesional su trabajo, en su mente no aceptan esa situación y viven con la amargura de sentirse degradadas y menospreciadas por ellas mismas, ya que aunque no lo aparenten viven con la losa sobre ellas de que están ejerciendo un trabajo que las hace menos personas y menos válidas para los demás...

Triste ver y sentir eso en personas de gran valía... pero que asumen la profesión como un menosprecio a esa valía...

Todas y cada una de la mujeres que trabajan en el sexo de pago deberían y deben ver este como una profesión y nunca como algo que las degrade como personas. Es más, deberían ver esta profesión como algo que las haga valorarse aún más como personas, como algo que les de un verdadero plus a su personalidad porque han sabido tomar una decisión que no fue fácil en sus inicios, porque han sabido ejercer una difícil profesión con esmero con entrega con actitud, porque han sabido mantener siempre la sonrisa en su rostro en momentos en que a lo mejor deseaban dejar que fluyesen las lágrimas, porque han sabido dejar salir facetas de su modo de ser que a lo mejor no conocían, porque ejerciendo su profesión han demostrado que tienen empatía hacía los demás, aparcando sus males propios para apoyar a sus clientes de modo físico o moral, porque han sabido, aunque a veces no lo vean, ser mejores personas, ser mejores en lo que hacen y ser capaces de mostrar y demostrar su verdadero valor como personas...

Si, muchas de ellas no lo ven y deberían verlo... y todas ellas deberían cambiar ese: "No valgo nada... ni nadie puede quererme porque soy una puta", por... "Soy puta y eso demuestra lo que valgo, de modo que para quererme... has de valer mucho"

Que no falte la autoestima, porque vuestro trabajo se la merece toda...

sábado, 24 de agosto de 2013

El deseo...

 
 
El deseo a veces es volátil y en otras ocasiones el deseo es perpetuo...
 
Vamos y venimos a través del mismo y en muchas de las ocasiones ni sabemos que lo ha motivado ni entendemos que lo ha generado, pero si que sentimos que nos llama y por ello anhelamos vivir ese deseo y satisfacer esa "ansia" de placer que parece ser lo único que nos motiva e interesa...
 
Así es el deseo, ese algo que palpita sin que hayamos hecho nada por hacerlo palpitar y que cuando lo hace nos incita a vivirlo.
 
Pero lo cierto es que no siempre sentimos esa llamada, si no que hay épocas en que sentimos deseo en todo momento, en cada instante, en cada situación y antes personas variadas y en casos muy distintos. Son esos momentos en que el deseo es uno con nosotros y en el que las sensaciones que nos piden placer están ahí, a flor de piel, queriendo ser vividas, queriendo ser saciadas, queriendo ser vividas y sentidas. Y cuando sentimos esa llamada del deseo, nos dejamos llevar o nos queremos dejar llevar para tras vivirlo seguir deseando vivirlo más y más. Y es que en estos casos el deseo se retroalimenta, el deseo se llama a si mismo y es el mismo quién nos hace creer en más y en desear más a pesar de que ya hemos hecho lo querido por calmarlo. Pero es que en estos casos..., es insaciable, y alimentarlo le da más apetito, le crea más deseo y cada uno lleva a otro y a seguir y seguir...
 
Así es el deseo...
 
Pero también es cierto que en otro momentos el deseo está apagado, dormido, aletargado, sin ganas de nada ni de nadie y aunque se le llame... no acude.
 
Así es el deseo, ese algo que en ocasiones ni existe ni se le espera y que pase lo que pase a nuestro alrededor sigue ausente sin dar señales de vida.
 
Va en los dos sentidos, en el de ida y en el de venida, en el de motivar y en el de letargo, en el encender y el apagar... y hagamos lo que hagamos el funciona por libre y acude cuando quiere para irse cuando lo place...
 
O no es así y... ¿algo en nosotros, en nuestro interior es lo que le llama y le dice adiós?. Preguntas sin respuestas, problemas sin soluciones..., pero sea como sea, me gusta el deseo, me gusta sentirlo, me gusta vivirlo, me gusta llenarlo, me gusta saciarlo... para volver a alimentarlo y seguir sintiendo su llamada para seguir disfrutando de él y con él...
 
Así es el deseo...

domingo, 24 de febrero de 2013

Por que soy una profesional...



Te gusta ella, sabes que te atrae, sabes que lo que muestra te convence, sabes que lo que ves te seduce..., pero sigue con esa duda.

Cuando estamos con una profesional del sexo, con la que por la vía que sea hemos contactado, siempre terminamos por pensar esas cosas, por tener esas dudas, por tener ese temor a que nada sea como parece y la experiencia no sea lo esperado y deseado...

¿Cómo saber si será un "éxito"?, ¿cómo saber si lo que nos gusta antes de.., se convertirá en un nos gusta durante...?. Nadie tiene la respuesta, nadie sabe a ciencia cierta si será así o no a no ser que se aventure a probar, a descubrir, a arriesgar por vivir ese momento deseado esperando que ella sea la que nos va a hacerlo vivir.

Esas cosas se piensan, pero también se puede preguntar, porque las palabras son a veces envolventes y nos hacen decidirnos por el si definitivo o también pueden hacer que frenemos el impulso nacido del deseo atractivo. Aunque la verdadera pregunta es que preguntar, que decir para saber, para descubrir.... Y de nuevo nadie tiene la respuesta exacta...

En más de una ocasión me he encontrado en esa disyuntiva de tomar la decisión sobre si decir si o no a la tentadora dama que me estaba atrayendo sugerente pero a la que a la vez me creaba esa incertidumbre sobre si sería un acierto o un error seguir adelante con ella. Y por ello les he planteado la más simple de las preguntas, la más absurda de las preguntas..., pues puede contestarse del modo que yo desee oír sin ser la realidad, pero... es la que me nace, porque en la respuesta o en como se de, más allá de las palabras, puedo encontrar el impulso final que me haga decir si o me haga decidir por el no...

Y por ello pregunto:

"¿Por qué debería irme contigo y no con otra...?, ¿por qué debería dejarme llevar por ti...?, ¿por qué tu has de hacerme pasar un momento maravilloso e intenso?, ¿por qué debo creer que tu vas saber darme lo que necesito...?, ¿por qué debo creer que vas a entregarme todos mis deseos...?, ¿por qué...?"

Respuestas de todos los tipos, de todos los colores, con todos los matices, con mejores y peores razones, con buenas y malas razones... Pero por encima de todas, una respuesta contundente, una respuesta convencida y una respuesta por su simple y aplastante lógica, demoledoramente eficiente:

"Porque soy una profesional.."

Irrefutable...

Y es que el sexo de pago es eso, una profesión, donde se espera que este ejercida por profesionales, por personas que saben hacer su trabajo y entienden que ese saber hacer su trabajo es conseguir que el cliente reciba y encuentre en ese encuentro íntimo todo aquello que andaba buscando... Y aunque el sexo de pago no siempre es bien entendido, lo cierto es que es eso..., una profesión, y como tal debe ser ejercida por profesionales y que a su vez como en toda profesión, uno puede encontrarse buenos y malos profesionales...

Aunque luego, uno se plantea nuevas preguntas, como podría ser si el sexo de pago está siempre ejercido por profesionales, pero... esa es otra pregunta...

sábado, 19 de enero de 2013

En la humedad de un jacuzzi...

Hace tiempo escribí mi primera "experiencia sexual" en un jacuzzi... y hoy la recupero ante un humedo recuerdo excitante en mi mente y por ello quiero compartir lo vivido aquella primera vez.




No era la mujer mas bella del mundo...
No era la mujer mas voluptuosa del mundo...
No era la mujer mas...

Pero si era la mujer mas provocadora que me había encontrado...
Pero si era la mujer mas sensual que me había encontrado...
Pero si era la mujer mas...


Poco a poco me cautivo..
Poco a poco supero mis barreras...
Poco a poco se acercó a mi...
Poco a poco me derritió..
Poco a poco me sedujo por completo...
Poco a poco...

Y de su mano conocí placeres sensuales..
Y de su manos conocí situaciones excitantes...
Y de su mano conocí el sexo mas morboso...
Y de su mano...

En mi vida había estado en un jacuzzi..., y menos pensaba conocer uno acompañado de aquella mujer de rompe y rasga.. no por ser la mas bella pero si por ser la mas sensualmente provocadora y morbosa que jamás había conocido...
Sus besos cálidos, humedos, largos y profundos como pocos me habían llevado ya al extremo de la excitación... Era un hombre entregado al deseo, entregado a su deseo, entregado a ser lo que lla desease que fuese...
El jacuzzi.., burbujeante y humeante... me llama.. y me llama a entrar en el en apasionante compañía...
Ella me ha llevado hasta alli... y sin dejar de besarme, sin dejar de acariciarme me despoja de mi ropa y me lleva hasta el borde del jacuzzi, para... con esa voz insinuante que me había ido regalando todo el tiempo decirme: “Entra... relajate y disfruta...”

Y allá estaba yo, invadido por la burbujeante sensación del agua a mi alrededor.. mirando como aquella mujer me regala “sólo para mis ojos” un maravilloso striptease en que poco a poco fue iluminando mi mirada con un sensual despojarse de ropa... mostrando su piel tersa y desnuda...
Mi excitación no ceso de subir en ningun momento.. solo contemplando a esa mujer que pronto iba a estar a mi lado.. o tal vez encima.. o tal vez debajo.. No lo sabia, pero seguro que iba a estar dentro del jacuzzi conmigo...

Y entró...
Y se acercó a mi...
Y me acarició..
Y el agua entró en una mayor ebullición...

Besos, caricias, lenguas avidas una de la otra, manos que se tocan, manos que se buscan...
Y ella en su sensual morbosidad... coge la copa de cava que habiamos traido con nosostros y.. echando su cuerpo para atrás.., mostrándome sus firmes pechos... deja caer el preciado néctar del cava sobre sus pechos.. invitándome a beber en ellos...

Dulce sabor...
Dulce sensación...
Dulce excitación...

Y no puedo resistir mas y deseo penetrar dentro de ella y explotar mi ardor en su interior...
Pero ella... avida de llevarme al limite de mis sensaciones... busca hacerme llegar a donde no he llegado jamás...

Llena su boca de cava...
Me mira ardientemente sensual...
Sonrie...
Y se inclina haciendo que mi cintura se eleve para sacar mi erecto miembro fuera del agua...
Y su boca se funde con el... inyectando en mi el chisposo cava.. arrancando gemidos de placer de mi garganta...

Se retira...
Coge un cubito de hielo...
Lo pasa por sus tambien erectos pezones..
Su calor natural los derrite...
Mi cuerpo se arquea de nuevo volviendo a mostrar mi excitada erección...
Sonrie de nuevo...
Coge otro cubito...
Lo mete en su boca y...
De nuevo mi miembro se pierde dentro de ella..., sintiendo el calor que desprende y el frio gelido del cubito...

Sensaciones llevadas al extremo...
Sensaciones sentidas en su totalidad...
Sensaciones que me arrastran a un mundo de placer sensual y morboso...

Y sólo fue el principio...
Aquel jacuzzi..., mi primer jacuzzi me enseñó, de manos de aquella mujer.. lo placentero que puede ser el sexo humedo...

Un autentico placer...

sábado, 29 de diciembre de 2012

Entre dar y recibir...

 
 
En el sexo buscamos ese punto de equilibrio entre dar y recibir, entre ser quien otorga el placer y ser quien lo recibe, entre el hacer disfrutar y disfrutar...
 
Un equilibrio que no siempre es fácil, porque para que exista se debe dar una compenetración que no es simple y que no surge así como así, sobre todo en "amantes" nuevos, en "amantes" que no son repetitivos. Y es que esa novedad siempre excitante y motivante, hace a la vez que exista ese desconocimiento que no facilita el equilibrio porque no conoces sus gustos, como darle el máximo placer ni cuando parar y pasar a ser el que recibe o a la inversa.
La novedad, el cambio de pareja de juegos sexuales, es siempre un plus excitante que motiva y atrapa, pero a la vez es un factor de desconocimiento que evita que exista ese conocimiento que nos lleva al equilibrio justo entre dar y recibir, entre recibir y dar...
 
Y si eso es complicado en el juego del sexo, más lo es en el sexo de pago, porque en ese momento se une el desconocimiento con el factor del péndulo del tiempo, que hace que ese juego que estás compartiendo tenga la guillotina de la hora dispuesta a cortar el juego cuando la señal llega a su hora... Y todo ese compartir puede quedare en sólo dar o en sólo recibir.
 
Sin duda si la señal de fin del tiempo llega cuando sólo has recibido, te puedes quedar con la sensación de que has "tenido lo tuyo" y que si ella no... tampoco es tan grave, aunque ella sin duda, a pesar de ser un trabajo, merece recibir el premio del placer por su buena y profesional actividad. Pero lo cierto es que esa es la más habitual de las situaciones, en que nosotros abandonamos esa cita temporal con la satisfacción del placer recibido y ella regresa a su mundo sin nosotros...
Aunque en ocasiones, sucede lo contrario... y es que los que amamos compartir, los que amamos dar, los que amamos entregar el placer, en ocasiones anteponemos ese dar al recibir y cuando llega la campana que nos despierta del sueño..., hemos entregado todo nuestro tiempo a dar sin recibir. Ese compartir se ha convertido en una entrega, en una busqueda de que nuestra compañera temporal de juegos goze, sienta, disfrute y sea consciente de que ella es la que importa y que su placer está por encima del de uno mismo...
 
Damos, entregamos y el tiempo termina sin recibir... y entonces el compartir parece menos compartir, el ser dos parece más ser uno para el otro, el buscar ese momento de dos parece ser el momento en que uno se entrega para que ella sienta... y por eso cuando el final llega y debes decir adios, algo de sensación de "vacío", de no haber "obtenido" lo que desabas queda en tí...
 
Pero..., soy como soy, siento como siento y aunque parta de la cita sin haber recibido el placer buscado..., lo cierto es que en mí queda la sensación de que he sabido compartir, he sabido dar lo que esa persona que estaba conmigo también puede querer y desear...
 
Entre dar y recibir... por mucho que extrañe y aunque sea en el sexo de pago..., siempre preferiré dar..., pero sobre todo: COMPARTIR!!!

jueves, 1 de noviembre de 2012

Personaje o Realidad...



En el mundo del sexo de pago, puede suceder y a veces sucede que la profesional edifica un personaje que es el que presenta a sus clientes o potenciales clientes. No siempre lo que uno encuentra, lo que la profesional muestra, es lo que de verdad es esa persona, si no que ella ha decidido construirse a partir de su "nombre de guerra", una actitud, una pauta de comportamiento, un modo de ser que es el que ha decidido es el que usará en su actividad profesional, aunque no siempre tiene que coincidir con como es esa persona más allá del desarrollo de su actividad.

Ese cambiar algo de una, ese mostrar actitudes distintas a las que uno está habituado es algo lícito y comprensible, porque quien más quien menos, en ocasiones establece perfiles de comportamiento distintos en la vida laboral y en la vida privada. 

Todo el mundo tiene derecho en decidir actuar en cierto modo cuando ejerce una actividad laboral y ajustar su comportamiento a lo que se espera de ese ejercicio laboral. Y por ello en el sexo de pago, con sus connotaciones particulares, se hace aún más lícito ese construir un personaje que es el que se va a utilizar para tratar de conseguir el máximo de beneficio en el desarrollo de la actividad.

Y ese construir una personalidad "laboral", no es exclusiva de las profesionales, si no que los propios clientes, en ocasiones también esgrimen una actitud alejada de su día a día y es la que utilizan al moverse en el ambiente del sexo de pago.

Se construyen personajes y se usan en ambos lados para cada uno en su justa medida sentirse más "cómodo" en el trato personalizado que exige esta profesión. Pero ese modo de actuar no es general, si no que mucha gente, se presentan ante clientes o profesionales como verdaderamente son, con sus pautas de comportamiento habituales y su modo de ser diario, sin esconder nada de uno y siendo uno mismo ante los demás.

¿Qué es mejor...?, ¿ser uno mismo o dejar que el personaje de ficción ocupe el lugar de uno...?.

No hay respuesta segura..., pero si se que yo, prefiero ser siempre yo mismo...

sábado, 6 de octubre de 2012

El perfil del cliente



Una bloguera a la que sigo, Sofía, y que escribe mucho y bien sobre la prostitución desde el punto de vista de una profesional, escribió sobre los posibles perfiles de clientes esto que pongo a continuación:

http://sofiatalcual.blogspot.com.es/2012/09/perfiles-de-clientes.html

Perfiles de clientes
 
Hoy me lanzo a la piscina. Me lanzo sin tan siquiera bikini y sin mirar si hay agua. Espero explicarme bien, o sea, encontrar agua.

Ya hace bastante que Lucía (compañera escort con blog ya desaparecido) escribió sobre tipos de clientes y yo misma pensé en hacer algo parecido. Con el tiempo he ido dándole vueltas a este tema y he caído en la cuenta de una serie de cosas que quiero compartir con vosotr@s aunque me gane ciertas críticas.

¿Por qué venís realmente con nosotras? En muchos casos está claro que es por ganas de sexo, ganas de estar con una chica más joven, atractiva y, por supuesto, atenta y algo complaciente. Si no eres atenta, si no te amoldas al cliente, ellos suelen quejarse. Es normal, lo entiendo, pagan por un servicio que "se espera" sea lo más "natural" posible.

Los clientes (por regla general, como es inevitable estoy generalizando) no tienen un interés especial en estar con "la chica detrás de la escort". No les interesan nuestros problemas (ellos ya tienen los suyos), ni si estamos cansadas (al panadero no se le deja eludir su trabajo porque tenga sueño) o si les encontramos atractivos (no están ligando con nosotras, pagan para evitarlo).

La mayoría de los clientes nos tratan como lo que somos: prostitutas. Son los del perfil "puteros". No lo digo como algo malo (más bien todo al contrario), sino que ellos vienen para tener sexo a cambio de dinero. No buscan auto-engañarse, ni excusas, ni mentiras. Eso no quiere decir que nos traten mal, sino que suelen tratarnos con respeto. Preguntan lo que hacemos y lo que no, y si les convence, vienen, tenemos relaciones y se van. En muchísimos casos ni conoces sus nombres ni te interesan. ¿Acaso el panadero pregunta el nombre a sus clientes?

Hay otros clientes que difieren un poco. Son los que llamaría "perfil amante". Nos tratan como a sus amantes, que no es ni mejor, ni peor a que nos traten como a prostitutas... Es distinto. No muy distinto, lo reconozco, pero de un amante se conoce su nombre, el amante no sólo quiere sexo sino también algo de compañía. Un hombre regala cosas a su amante, y así (a veces) nos traen algún detallito.

Somos su refugio, la válvula de escape de su (generalmente) esposa y resto de familia. Están con nosotras porque les alegramos la vida de un modo que no sólo puede conseguir el sexo.

El tercer tipo es el "perfil novio". Sí, "novio". Algunos hombres no nos tratan como amantes sino como novias. ¿Cuál es la diferencia? La actitud y el interés hacia ti. Las amantes saben que hay otra, a las amantes se las visita por el sexo... A las novias, no. Las novias suelen ser "las únicas" (ya me entendéis...) y puedes estar con tu novi@ simplemente paseando o hablando. Claro que hay sexo, pero no siempre.

La relación entre novios es a dos bandas, por así decirlo, el novio no va a insistir en tener sexo si ella no quiere, el novio se interesa por los problemas de la novia y el novio quiere conocer a su novia.

Estos 3 perfiles no están reñidos con los gustos de cada tipo de cliente. Es decir, un putero puede pedirle a su puta que se vista de colegiala, igual que el marido a su amante o el novio a su novia. Los fetiches, los juegos, los servicios "especiales" no tienen nada que ver. La diferencia es su actitud, la diferencia es el auténtico motivo por el que están contigo. Tampoco importa si están casados o lo han estado, eso no importa, no son "novios" o "amantes" de verdad.

El putero es el más sincero y más realista. No se engaña, es el hombre que compra una barra de pan porque le gusta el pan y ya no tiene. Si el pan está duro, se quejará y puede que no vuelva más a tu panadería. Hay otras muchas que hacen el pan como a él le gusta, ¿por qué arriesgarse? Viene porque quiere, porque le gusta y porque puede.

El amante es realista, pero quiere más. Creo que los que buscan una amante querrían otra cosa en su casa o en su vida. Quieren compañía, pero necesitan sexo. Es decir, si la escort no es guapa, agradable y muestra interés por los problemas de su cliente, ellos dejarán de venir. No quiero que suene a que les llamo interesados, simplemente ellos buscan a una amante: una chica joven, guapa, que les de mucho sexo y les escuche cuando les va mal en su trabajo o en casa. Es lo que buscan y es por lo que pagan.

Estos amantes compran el pan no sólo porque tengan hambre, sino porque les entretiene darse un paseo por la calle hasta la panadería y charlar allí un poco con el panadero.

¿Y los novios? Ellos no son realistas. No buscan sexo, sino estar contigo. El amante o el putero se lanzarán a meterte mano cuando vienen con muchas ganas pero el novio, no. El novio es sólo realista en saber que tú eres una prostituta, por eso aceptarían de buen grado "sólo hablar", porque puedes estar cansada de trabajar.

¿Qué buscan realmente? El "putero" no va a buscar un sucedáneo de pan, es lo que quiere y hay panaderías ¿para qué buscar otra cosa? El "amante" podría querer tener a una amante de verdad, es decir, una chica que sólo esté con él y que sea realmente la otra. Pero hacer eso conlleva muchos riesgos, muchos nos cogen a nosotras como sucedáneos: somos discretas, no vamos a enamorarnos de ellos, ni a pedirles más atención.

Pero si un hombre quiere una novia, ¿por qué iba a conformarse con algo que ni se le parece? ¿Es que son demasiado feos? ¿Son muy tímidos? ¿unos bordes? Bordes, desde luego que no. El "novio" es dulce por naturaleza, desde que te besa. Quizás sean tímidos pero no necesariamente feos. Conozco alguno y, si os soy sincera, en otras circunstancias no hubiera tenido problemas en intentar algo con ellos y, es más, si otras mujeres les conocieran pensarían igual.

¿Entonces? Creo que vienen para sentirse mejor. Alguno puede que se enamore de una de nosotras (no lo descartemos) pero, los que no son fieles, creo que es porque disfrutan de nuestros piropos y halagos sinceros. Y es que en alguno de estos casos realmente he disfrutado como nadie de la compañía de este cliente "novio".

Son atentos, a veces jóvenes, nada feos, limpios, amables, cariñosos y consiguen alegrarte. Y ellos lo saben y creo que es eso lo que buscan. Creen que no pueden aspirar a ligarse a una chica como nosotras (a veces se equivocan, creedme) y se contentan con pensar que nos han alegrado, que les hemos preferido a otros clientes y que deseamos volver a verlos.

Sé que mis 3 perfiles parecen insuficientes, y que más de un cliente pensará que se puede tener interés por la vida de una escort sin dejar de saber que ella hace esto por dinero. Es cierto, quizá sea incapaz de trasmitiros exactamente la sutil diferencia entre un "putero" educado que te pregunta un "¿qué tal?" y un "novio" que te pregunta lo mismo y que te ha pedido que le recibas de enfermera.

Yo lo noto al estar con ellos, al hablar y notar que uno de ellos sabe cómo funciona este negocio y el otro quizás no. Sabes que uno de ellos no espera nada más de ti, que cuando te besa sólo quiere excitarse más y, sí, por supuesto espera hacerte disfrutar pero (sin ofender) sientes que asume que tú disfrutarás. El otro quiere que disfrutes y no teme tirarse 20 minutos practicándote sexo oral para conseguirlo. Es su forma de actuar, de mirarte y de tocarte. Sus ideas y cómo las pone en la cama o en el sofá.

Quizás la sutilidad es "la dulzura" de uno con respecto al resto, o quizás sea algo subjetivo que creo notar. Un mero reflejo de mis deseos: quiero que este cliente de verdad me aprecie y me trate como a su novia.

Es una buena reflexión, pues es cierto que se nos puede "catalogar", que se nos puede definir en uno u otro modo, porque en el fondo todos terminamos por seguir los mismos patrones con los matices pertinentes en cada caso... 

Y es que ser cliente es ser persona que opta por buscar encontrar ese servicio que precisa en cada momento y que no es el mismo en todos lo casos. Y no sólo eso, si no que el mismo cliente puede en ciertos casos comportarse según un perfil o bien seguir un perfil diametralmente opuesto, porque a veces lo que busca el cliente es cubrir su carencia del momento y es en ese momento en que saca ese perfil más necesitado y puede ser, sin dejar de ser la misma persona, que el cliente actue como putero, amante, novio o... todo en uno.

martes, 11 de septiembre de 2012

Acercándome, sintiéndote...

 
 
 
Me acerco a ti en silencio...
Me acerco a ti mirándote a los ojos...
Me acerco a ti sonriendo a tu presencia...
Me acerco a ti sabiendo que me esperas...

Frente a ti mis ojos penetran en tu mirada...
Frente a ti mis ojos se iluminan en el brillo de tu sonrisa...
Frente a ti mis ojos brillan porque están felices de verte...
Frente a ti mis ojos admiran tu sensual belleza...

Mi mano se extiende para rozar tus dedos..
Mi mano se extiende para acariciar tu brazo..
Mi mano se extiende para recorrer tu rostro..
Mi mano se extiende para llegar a tí...

A tu lado dejo que tu aroma me llene...
A tu lado dejo que tu sonrisa me cautive...
A tu lado dejo que tus ojos entren en mi...
A tu lado dejo que tu presencia me inunde...

Mi rostro se acerca al tuyo....
Mi cuerpo se acerca al tuyo..
Mi mano se acerca a la tuya
Mi ser se acerca a tu ser...

Mis labios rozan tu frente...
Mis labios acarician tus mejillas...
Mis labios sienten tu cuello..
Mis labios se unen a tus labios...

Me uno a ti labios con labios..
Me uno a ti con las manos entrelazadas...
Me uno a ti piel con piel..
Me uno a ti fundiéndome en ti...

Extasis que nos lleva al cielo...
Extasis que nos hace levitar..
Extasis que nos eriza la piel...
Extasis que nos hace vibrar..

Tu y yo, una unión especial...
Tu y yo, una unión magica...
Tu y yo, una unión llena de placer...
Tu y yo, una unión todo sentimiento..

viernes, 31 de agosto de 2012

¿Verdad o mentira...?



Nos entregamos a los brazos de una profesional., gozamos y sentimos., tratamos de dar placer y sensaciones., compartimos y lo vivimos. Pero ese momento tiene un final y termina. Ha sido un espacio de tiempo en que el mundo estaba reducido a ese instante, en que nada más que lo que estaba sucediendo importaba, en que sólo eso que vives es lo que cuenta, en que cada segundo ha sido un eterno instante., pero termina.
 
Y cuando termina regresamos a esa vida más allá de ese instante compartido con esa mujer que ha sabido darnos y recibir. Y nuestra mente aparca ese momento, quedándose sólo con el grato recuerdo de lo vivido, sin a veces asociarlo a la personalidad de la mujer que nos lo ha regalado. Pero en otras ocasiones., ese recuerdo no es sólo para el momento, para el placer, para el instante., si no que se aferra a la persona, a quién nos ha hecho vivir eso. No recordamos el que, si no el quién. Ya no es lo vivido si no con quién se ha vivido.
 
Y es que en esos instantes compartidos no siempre se puede hacer que sea sólo sexo y placer, si no que en ocasiones sucede que vamos más allá y vemos más que una cara bonita o un cuerpo excitante y miramos dentro de nuestra acompañante momentánea. Y es entonces cuando al irnos no nos quedamos sólo con el recuerdo del que si no del quien.
 
Buscábamos un encuentro sexual, un encuentro sin implicaciones posteriores, un encuentro sólo de placer, un encuentro de disfrute. Pero en ciertas ocasiones descubrimos que ese encuentro nos ha llevado más allá y si que tiene implicaciones posteriores., porque nos hemos implicado con la persona, con el quien y no con el que.
 
Y en estos casos dejamos de recordar lo vivido para pasar a recordar a la persona con la que lo hemos vivido. Ya no pensamos sólo en el placer obtenido y dado si no en la esencia de la persona que nos lo ha dado y a quien se lo hemos dado. Y lo que era un encuentro de un momento se convierte, al menos en nuestra mente en un recuerdo, en una presencia, en una necesidad de ver y volver a ver a esa persona pues queremos saber, ver y descubrir más y mejor quien es ella. Y en ese proceso nos damos cuenta que ya no es entregarse a los brazos de una profesional si no entregarse a los brazos de una persona con la nos sentimos emocionalmente implicados.
 
Y en ese punto. nos sentimos perdidos.
 
¿Sentimiento real?, ¿sentimiento ficticio?, ¿necesidad de autoengaño?, ¿una vía de justificar el ir y volver a ir?, ¿verdad o mentira.?. 
 
Y es entonces cuando empezamos a crear en nuestra mente ese nudo mental que no sabe desliarse, que no sabe como ni donde esta el cabo del que tirar. Y nos generamos esas dudas sobre si de verdad esa persona se ha convertido en algo más, en algo que no sólo es sexo de pago, en algo que no es sólo encuentros momentáneos, en algo que se acerca más al sentimiento personal que a la búsqueda del placer.
 
¿Verdad o mentira.?. Tantas veces ni siquiera nosotros mismos sabemos contestar a eso.

sábado, 25 de agosto de 2012

Ha nacido APROSEX



Hace un poco de tiempo ha nacido APROSEX, la Asociación de Profesionales del Sexo, con el ánimo de defender los derechos de las/los trabajadoras/es sexuales así como la nor malización de esa profesión.

Y desde está página debe ser mencionado porque proyectos como este son los que dan sentido a la que siempre llamamos normalización de la prostitución.

Suerte y adelante APROSEX...

http://www.aprosex.org/

¿Quiénes somos? Tus compañeras, tus colegas y desde hoy…¡tus amigas!

 Nace APROSEX, Asociación de Profesionales del Sexo, con vocación de servicio y trabajo definitivo en Defensa de los Derechos de las/los Trabajadoras/es y la Normalización del Trabajo Sexual.

Y lo hacemos, desde el conocimiento del mismo ya que, las/los componentes de Aprosex somos todas/os profesionales del sexo de pago. Desde distintos enfoques, desde diferentes puntos de vista, el trabajo horizontal, la solidaridad y la firme creencia de que, el trabajo en equipo es la única forma posible de desempeñar una labor solidaria, comenzamos este proyecto con ilusión y fuerza.

No vamos a dirigirnos sólo a mujeres o a hombres, o a trans, o a…¡no!

Nuestra vocación es más global y queremos que ésta sea la Asociación dónde, se puedan sentir cómodas las personas que trabajan en la calle, las que lo hacen en clubes o pisos, las que comparten espacio, así como las que lo hacen para agencias y las independientes. Indistintamente de su sexo, de su modo de trabajar, de sus creencias… Así como, tampoco tenemos intención alguna de discriminar a nadie por su sexo ni por su sexualidad. Todas/os nos dedicamos al mismo trabajo y eso es lo único importante. La suma de esfuerzos y las distintas opiniones.

Eso no nos importa ni poco ni mucho. La sabiduría y la experiencia, de cada una de las/los profesionales del sexo de pago, es lo que perseguimos para crecer como organización y poder conocer y compartir de primera mano, las experiencias entre colegas de profesión.

Luchando y trabajando unidas/os por la misma causa. Ésa, por las que nos discriminan y recriminan.

Ésa, por las que nos invisibilizan y nos estigmatizan. Nuestra libertad de opción al Trabajo Sexual.

Trabajamos, como ya venimos haciéndolo desde hace años, por lo que consideramos nuestros derechos y esta vez, queremos hacerlo al lado de más profesionales,- uniendo, tejiendo, unificando-, opiniones, posiciones y esfuerzos para que, el fruto sea sano y sabroso.

Hay mucho qué hacer. Pero somos muchas las personas que trabajamos en el mismo sector. El del Sexo de Pago. Un trabajo que sí nos dignifica como individuos y sí nos aporta mucha sapiencia en nuestro día a día. Del que nos han enseñado que debemos avergonzarnos, si lo ejercemos y del que, a pesar de todo ello, nos sentimos orgullosas/os.

APROSEX

Podéis dirigirnos vuestras dudas y consultas a través del mail aprosex@aprosex.org
a Gabriella , a Shara o a PaulaVip, donde os atenderemos encantadas.

domingo, 24 de junio de 2012

No preguntes pero ven...


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No preguntes pero ven...
No preguntes pero acercate..
No preguntes pero dame...

Regálame tus caricias...
Regálame tus sensaciones...
Regálame tus besos...

Entrégame lo que me pide el alma...
Entrégame lo que me pide el cuerpo...
Entrégame lo que me pide mi ser...

Ven y dámelo..
Ven y regálamelo
Ven y házmelo...

Sin palabras..., sólo porque lo necesito...
Sin palabras..., sólo porque así me siento...
Sin palabras..., sólo porque quieres...

El silencio llama al deseo...
El silencio llama al placer...
El silencio te llama...

domingo, 10 de junio de 2012

60 minutos


60 minutos es ese tiempo que contratamos, ese espacio temporal en que queremos vivir algo atemporal.

 
En 60 minutos el mundo desaparece y sólo queda ella, con sus palabras, miradas, caricias, placer y todo lo que sepa darnos para hacer que nada más importe, para hacer que 60 minutos cobren la intensidad de una vida... Y con esa idea en la mente, deseamos, soñamos, esperamos, pretendemos que ella consiga en ese corto espacio de tiempo hacer y conseguir lo que en otras ocasiones no han conseguido otras con todo el tiempo del mundo por delante...

No nos conoce, no sabe de nosotros ni de nuestra vida, no sabe de nuestros gustos ni de nuestro modo de ser, pero a pesar de ello, en esos 60 minutos consigue adentrarse en nosotros y hacer que sintamos que somos el hombre más deseado, el hombre más querido, el hombre que mejor las ama, el hombre que las tiene embelesadas...

En 60 minutos nos lleva de no conocerla a hacer que la sintamos como la mujer que más nos ha hecho sentir y gozar del placer sin olvidar hacernos sentir los más especiales...

En tan poco tiempo consigue tanto, en tan breve espacio temporal nos lleva a perder la noción de ese mismo tiempo...

Siempre hay un antes, siempre hay un inicio, siempre hay un acercamiento, siempre hay un camino que nos lleva hasta ahí. Y ese antes, ese inicio, ese acercamiento, ese camino puede ser más o menos largo y lleno de detalles y señales que nos indiquen como vamos a vivir ese encuentro, o que nos haga desear que exista ese encuentro. Pero sea como sea, todo ese prólogo no es más que eso, un prólogo para unos 60 minutos en el que mundo se resume en ella y nosotros.

Un tiempo que conlleva una llegada, una presentación, unas primeras palabras, un acercamiento, un avanzar, un intimar, un entregarse, un llegar, un ser dos en uno, un finalizar, un separse, un recuperar la realidad y un despedirse.

Llegamos muchas veces sin pensarlo, sin ser conscientes de ello y de eso, pero lo cierto es que ella si... y por eso es ella la que en 60 minutos sabe que ha de hacer todo y más para que sean los mejores 60 minutos de nuestra vida...

60 minutos es ese tiempo que contratamos, ese espacio temporal en que queremos vivir algo atemporal.

Y no pensamos que a lo mejor esperamos demasiado de tan poco tiempo...

domingo, 6 de mayo de 2012

Soy profesional del sexo, si, pero puedo decir NO...

Yo no soy ellas, yo no soy quién debe "soportar" a nosotros mismos los clientes, pero hoy, sin ser ellas y sin estar dentro de ellas, si que me identifico con lo que en ocasiones deben sentir y sienten, con lo que en ocasiones deben pensar y piensan... Y es que sin ser ellas, entiendo su derecho a decir NO, por mucho que nosotros los clientes nos "creamos" con el derecho de: Todo vale porque pago...

Por eso hoy escribo en primera persona como si fuese una de ellas, porque así lo siento y así hablo por boca de todas y cada una de ellas...

"Me dedico al sexo de pago, si..., pero dedicarse a eso no es decir siempre que SI a todos y cada uno de los clientes. Ni tan siquiera es decir siempre SI a lo que me pidan ni a cuantas veces lo pidan.

Si, esta es mi profesión, y como cualquier profesión, me confiere la libertad de "elegir" a quien quiero como cliente y a quien no, de que condiciones estoy dispuesta a aceptar de ellos y a cuales no.

Si, cobro por dedicarte mi tiempo, y con ello en ocasiones; las más; mi sexo, pero sólo si YO estoy de acuerdo en ello, no si TU te crees en el derecho de ello.

Me contratas para que consumemos lo pactado, pero esa es la palabra: pactado, y si no quiero algo de lo que TU quieres..., digo NO y tu has de respetarlo, aunque a veces te creas que po pagar tienes derecho a que siempre digamos SI a todo y eso es... cuando menos lo más alejado de la realidad.

Tengo derecho a decirte que NO, aunque ni siquiera te conozca..., tengo todo mi derecho y libertad de negarme a ese conocimiento. Y mis razones son mías y no debo esgrimirtelas, tan sólo usar mi derecho al NO y no aceptar tu propuesta, no atender tus llamadas o no contestar tus correos.  Es MI libertad, no tu libertinaje.

Si, quedé contigo una vez, tuvimos una cita y TU tras ella te creiste ya que era una de tus admiradoras incondicionales y que siempre iba a decirte SI..., pero te equivocaste: sólo hacía mi trabajo y aunque lo hice bien y quedaste embelesado con ello.., en todo momento sabía que era esa vez y no más.  Ese es mi derecho: decir NO a una segunda vez, porque aunque TU creas que puedes decidir, TU sólo puedes proponer y YO decidir sobre tu propuesta... Y no.., una vez fue suficiente contigo. MI tiempo y MI dedicación es para quién yo decida, no para quien TU pretendas.

Este es mi trabajo y trato de ejercerlo lo mejor que se y de que quién este conmigo sienta en cada momento que es único y especial..., pero no te olvides que estoy trabajando y que cuando TU creas que me tienes "enamorada", "cautivada", "entregada", "deseosa de ti y de tus llamadas, mensajes, propuestas y dinero", no es más que una muestra de que de verdad hago aquello para lo que me contraste, pero asume que el contrato termina cuando termina ese servicio y que para un nuevo servicio hay un nuevo contrato y unas nuevas condiciones en que ambas parte estamos de acuerdo... AMBAS.., no sólo TU. 

Si, soy profesional del sexo de pago, pero decido por MI misma y llames mils veces o dos mil, si YO no quiero ser contratada por ti, tengo mi derecho a decir NO y diré NO.

Quisiste quedar conmigo y no lo "conseguiste", quisiste repetir y no "pudiste", querias algo a lo que no llegaste y eso te debería hacer darte cuenta de que TU contratas, pero YO acepto o no ese servicio.

Mis compañeras y YO podemos parecer objetos para TI, pero sólo somos un servicio que contratas y no TU objeto siempre disponible para TI. Somos profesionales, no TUS profesionales.

Tal vez lo entiendas o no, tal vez lo comprendas o no, tal vez lo aceptes o no, tal vez lo compartas o no, pero..., una profesional del sexo de pago tiene todo su derecho a decir NO..., como lo tienes TU. Lo que nadie tiene es la obligación de decir SI.., ese es también un derecho...

Si, ésta es mi profesión... y en el libre ejercicio de la misma, tengo justamente ese derecho, el de la libre elección: YO decido..."

Va por todas vosotras, que alguna vez habeís tenido que aguantarnos a nosotros, los clientes que nos sentimos con todo el derecho de conseguir lo que deseamos sin valorar que vosotras tenéis justamente todo el derecho a decir no, porque el derecho a la libre elección es siempre vuestro. Va por vosotras que un día y otro debéis soportarnos con llamadas y mensajes pretendiendo que digáis que si a algo o alguien que no deseáis decir que si.

Va por vosotras...
Seguid diciendo que NO, cuando así lo sintáis.., es vuestro derecho.

lunes, 9 de abril de 2012

¿Que buscamos...?


La llamada del deseo suena dentro de nosotros... y a ella respondemos lanzándonos a buscar  una profesional que nos de lo que buscamos y que con ello calme esa llamada del deseo...

Pero... ¿que buscamos en ese momento?. Respondemos a... ¿un deseo fisiológico, un deseo físico, una carencia emocional, una necesidad no cubierta, un juego morboso, un...?

Sabemos donde acudimos, pero muchas veces no sabemos verdaderamente que andamos buscando y no resumimos con la respuesta más fácil, que no es otra que acudimos en busca de sexo del modo más eficiente y rápido: pagando...  Pero..., ¿de verdad es sólo eso lo que buscamos?. Yo creo que no... y como yo se que la gran mayoría no busca sólo el desahogo sexual, si no que en su busqueda de respuesta a esa llamad del deseo, está incluyendo la necesidad de cubrir otras carencias o aspectos de uno que se quieren vivir en esos momentos.

Sin olvidar el puro y real deseo físico sexual, lo que solemos buscar es compañia, charla, dulzura, cariño, morbo, atención, evasión, comprensión, juego, diversión.... y mil y una cosas más.

¿Qué buscamos?, esa es la gran respuesta a la gran pregunta, a la cuál nadie termina por dar con la ecuación perfecta pus cada vez, cada día, cada momento en que acudimos al sexo de pago nos preguntamos, bien sea antes, durante o despúes que hemos ido a buscar, que deseabamos encontrar, que queriamos recibir y... lo valoranos comparativamente con lo que hemos recibido en respuesta a nuestra busqueda... y es cuando descubrimos que pocas veces la respuesta a sido la buscada a nuestras pregunta no formulada..., pero esa es otra historia...