jueves, 1 de noviembre de 2012

Personaje o Realidad...



En el mundo del sexo de pago, puede suceder y a veces sucede que la profesional edifica un personaje que es el que presenta a sus clientes o potenciales clientes. No siempre lo que uno encuentra, lo que la profesional muestra, es lo que de verdad es esa persona, si no que ella ha decidido construirse a partir de su "nombre de guerra", una actitud, una pauta de comportamiento, un modo de ser que es el que ha decidido es el que usará en su actividad profesional, aunque no siempre tiene que coincidir con como es esa persona más allá del desarrollo de su actividad.

Ese cambiar algo de una, ese mostrar actitudes distintas a las que uno está habituado es algo lícito y comprensible, porque quien más quien menos, en ocasiones establece perfiles de comportamiento distintos en la vida laboral y en la vida privada. 

Todo el mundo tiene derecho en decidir actuar en cierto modo cuando ejerce una actividad laboral y ajustar su comportamiento a lo que se espera de ese ejercicio laboral. Y por ello en el sexo de pago, con sus connotaciones particulares, se hace aún más lícito ese construir un personaje que es el que se va a utilizar para tratar de conseguir el máximo de beneficio en el desarrollo de la actividad.

Y ese construir una personalidad "laboral", no es exclusiva de las profesionales, si no que los propios clientes, en ocasiones también esgrimen una actitud alejada de su día a día y es la que utilizan al moverse en el ambiente del sexo de pago.

Se construyen personajes y se usan en ambos lados para cada uno en su justa medida sentirse más "cómodo" en el trato personalizado que exige esta profesión. Pero ese modo de actuar no es general, si no que mucha gente, se presentan ante clientes o profesionales como verdaderamente son, con sus pautas de comportamiento habituales y su modo de ser diario, sin esconder nada de uno y siendo uno mismo ante los demás.

¿Qué es mejor...?, ¿ser uno mismo o dejar que el personaje de ficción ocupe el lugar de uno...?.

No hay respuesta segura..., pero si se que yo, prefiero ser siempre yo mismo...

sábado, 6 de octubre de 2012

El perfil del cliente



Una bloguera a la que sigo, Sofía, y que escribe mucho y bien sobre la prostitución desde el punto de vista de una profesional, escribió sobre los posibles perfiles de clientes esto que pongo a continuación:

http://sofiatalcual.blogspot.com.es/2012/09/perfiles-de-clientes.html

Perfiles de clientes
 
Hoy me lanzo a la piscina. Me lanzo sin tan siquiera bikini y sin mirar si hay agua. Espero explicarme bien, o sea, encontrar agua.

Ya hace bastante que Lucía (compañera escort con blog ya desaparecido) escribió sobre tipos de clientes y yo misma pensé en hacer algo parecido. Con el tiempo he ido dándole vueltas a este tema y he caído en la cuenta de una serie de cosas que quiero compartir con vosotr@s aunque me gane ciertas críticas.

¿Por qué venís realmente con nosotras? En muchos casos está claro que es por ganas de sexo, ganas de estar con una chica más joven, atractiva y, por supuesto, atenta y algo complaciente. Si no eres atenta, si no te amoldas al cliente, ellos suelen quejarse. Es normal, lo entiendo, pagan por un servicio que "se espera" sea lo más "natural" posible.

Los clientes (por regla general, como es inevitable estoy generalizando) no tienen un interés especial en estar con "la chica detrás de la escort". No les interesan nuestros problemas (ellos ya tienen los suyos), ni si estamos cansadas (al panadero no se le deja eludir su trabajo porque tenga sueño) o si les encontramos atractivos (no están ligando con nosotras, pagan para evitarlo).

La mayoría de los clientes nos tratan como lo que somos: prostitutas. Son los del perfil "puteros". No lo digo como algo malo (más bien todo al contrario), sino que ellos vienen para tener sexo a cambio de dinero. No buscan auto-engañarse, ni excusas, ni mentiras. Eso no quiere decir que nos traten mal, sino que suelen tratarnos con respeto. Preguntan lo que hacemos y lo que no, y si les convence, vienen, tenemos relaciones y se van. En muchísimos casos ni conoces sus nombres ni te interesan. ¿Acaso el panadero pregunta el nombre a sus clientes?

Hay otros clientes que difieren un poco. Son los que llamaría "perfil amante". Nos tratan como a sus amantes, que no es ni mejor, ni peor a que nos traten como a prostitutas... Es distinto. No muy distinto, lo reconozco, pero de un amante se conoce su nombre, el amante no sólo quiere sexo sino también algo de compañía. Un hombre regala cosas a su amante, y así (a veces) nos traen algún detallito.

Somos su refugio, la válvula de escape de su (generalmente) esposa y resto de familia. Están con nosotras porque les alegramos la vida de un modo que no sólo puede conseguir el sexo.

El tercer tipo es el "perfil novio". Sí, "novio". Algunos hombres no nos tratan como amantes sino como novias. ¿Cuál es la diferencia? La actitud y el interés hacia ti. Las amantes saben que hay otra, a las amantes se las visita por el sexo... A las novias, no. Las novias suelen ser "las únicas" (ya me entendéis...) y puedes estar con tu novi@ simplemente paseando o hablando. Claro que hay sexo, pero no siempre.

La relación entre novios es a dos bandas, por así decirlo, el novio no va a insistir en tener sexo si ella no quiere, el novio se interesa por los problemas de la novia y el novio quiere conocer a su novia.

Estos 3 perfiles no están reñidos con los gustos de cada tipo de cliente. Es decir, un putero puede pedirle a su puta que se vista de colegiala, igual que el marido a su amante o el novio a su novia. Los fetiches, los juegos, los servicios "especiales" no tienen nada que ver. La diferencia es su actitud, la diferencia es el auténtico motivo por el que están contigo. Tampoco importa si están casados o lo han estado, eso no importa, no son "novios" o "amantes" de verdad.

El putero es el más sincero y más realista. No se engaña, es el hombre que compra una barra de pan porque le gusta el pan y ya no tiene. Si el pan está duro, se quejará y puede que no vuelva más a tu panadería. Hay otras muchas que hacen el pan como a él le gusta, ¿por qué arriesgarse? Viene porque quiere, porque le gusta y porque puede.

El amante es realista, pero quiere más. Creo que los que buscan una amante querrían otra cosa en su casa o en su vida. Quieren compañía, pero necesitan sexo. Es decir, si la escort no es guapa, agradable y muestra interés por los problemas de su cliente, ellos dejarán de venir. No quiero que suene a que les llamo interesados, simplemente ellos buscan a una amante: una chica joven, guapa, que les de mucho sexo y les escuche cuando les va mal en su trabajo o en casa. Es lo que buscan y es por lo que pagan.

Estos amantes compran el pan no sólo porque tengan hambre, sino porque les entretiene darse un paseo por la calle hasta la panadería y charlar allí un poco con el panadero.

¿Y los novios? Ellos no son realistas. No buscan sexo, sino estar contigo. El amante o el putero se lanzarán a meterte mano cuando vienen con muchas ganas pero el novio, no. El novio es sólo realista en saber que tú eres una prostituta, por eso aceptarían de buen grado "sólo hablar", porque puedes estar cansada de trabajar.

¿Qué buscan realmente? El "putero" no va a buscar un sucedáneo de pan, es lo que quiere y hay panaderías ¿para qué buscar otra cosa? El "amante" podría querer tener a una amante de verdad, es decir, una chica que sólo esté con él y que sea realmente la otra. Pero hacer eso conlleva muchos riesgos, muchos nos cogen a nosotras como sucedáneos: somos discretas, no vamos a enamorarnos de ellos, ni a pedirles más atención.

Pero si un hombre quiere una novia, ¿por qué iba a conformarse con algo que ni se le parece? ¿Es que son demasiado feos? ¿Son muy tímidos? ¿unos bordes? Bordes, desde luego que no. El "novio" es dulce por naturaleza, desde que te besa. Quizás sean tímidos pero no necesariamente feos. Conozco alguno y, si os soy sincera, en otras circunstancias no hubiera tenido problemas en intentar algo con ellos y, es más, si otras mujeres les conocieran pensarían igual.

¿Entonces? Creo que vienen para sentirse mejor. Alguno puede que se enamore de una de nosotras (no lo descartemos) pero, los que no son fieles, creo que es porque disfrutan de nuestros piropos y halagos sinceros. Y es que en alguno de estos casos realmente he disfrutado como nadie de la compañía de este cliente "novio".

Son atentos, a veces jóvenes, nada feos, limpios, amables, cariñosos y consiguen alegrarte. Y ellos lo saben y creo que es eso lo que buscan. Creen que no pueden aspirar a ligarse a una chica como nosotras (a veces se equivocan, creedme) y se contentan con pensar que nos han alegrado, que les hemos preferido a otros clientes y que deseamos volver a verlos.

Sé que mis 3 perfiles parecen insuficientes, y que más de un cliente pensará que se puede tener interés por la vida de una escort sin dejar de saber que ella hace esto por dinero. Es cierto, quizá sea incapaz de trasmitiros exactamente la sutil diferencia entre un "putero" educado que te pregunta un "¿qué tal?" y un "novio" que te pregunta lo mismo y que te ha pedido que le recibas de enfermera.

Yo lo noto al estar con ellos, al hablar y notar que uno de ellos sabe cómo funciona este negocio y el otro quizás no. Sabes que uno de ellos no espera nada más de ti, que cuando te besa sólo quiere excitarse más y, sí, por supuesto espera hacerte disfrutar pero (sin ofender) sientes que asume que tú disfrutarás. El otro quiere que disfrutes y no teme tirarse 20 minutos practicándote sexo oral para conseguirlo. Es su forma de actuar, de mirarte y de tocarte. Sus ideas y cómo las pone en la cama o en el sofá.

Quizás la sutilidad es "la dulzura" de uno con respecto al resto, o quizás sea algo subjetivo que creo notar. Un mero reflejo de mis deseos: quiero que este cliente de verdad me aprecie y me trate como a su novia.

Es una buena reflexión, pues es cierto que se nos puede "catalogar", que se nos puede definir en uno u otro modo, porque en el fondo todos terminamos por seguir los mismos patrones con los matices pertinentes en cada caso... 

Y es que ser cliente es ser persona que opta por buscar encontrar ese servicio que precisa en cada momento y que no es el mismo en todos lo casos. Y no sólo eso, si no que el mismo cliente puede en ciertos casos comportarse según un perfil o bien seguir un perfil diametralmente opuesto, porque a veces lo que busca el cliente es cubrir su carencia del momento y es en ese momento en que saca ese perfil más necesitado y puede ser, sin dejar de ser la misma persona, que el cliente actue como putero, amante, novio o... todo en uno.

martes, 11 de septiembre de 2012

Acercándome, sintiéndote...

 
 
 
Me acerco a ti en silencio...
Me acerco a ti mirándote a los ojos...
Me acerco a ti sonriendo a tu presencia...
Me acerco a ti sabiendo que me esperas...

Frente a ti mis ojos penetran en tu mirada...
Frente a ti mis ojos se iluminan en el brillo de tu sonrisa...
Frente a ti mis ojos brillan porque están felices de verte...
Frente a ti mis ojos admiran tu sensual belleza...

Mi mano se extiende para rozar tus dedos..
Mi mano se extiende para acariciar tu brazo..
Mi mano se extiende para recorrer tu rostro..
Mi mano se extiende para llegar a tí...

A tu lado dejo que tu aroma me llene...
A tu lado dejo que tu sonrisa me cautive...
A tu lado dejo que tus ojos entren en mi...
A tu lado dejo que tu presencia me inunde...

Mi rostro se acerca al tuyo....
Mi cuerpo se acerca al tuyo..
Mi mano se acerca a la tuya
Mi ser se acerca a tu ser...

Mis labios rozan tu frente...
Mis labios acarician tus mejillas...
Mis labios sienten tu cuello..
Mis labios se unen a tus labios...

Me uno a ti labios con labios..
Me uno a ti con las manos entrelazadas...
Me uno a ti piel con piel..
Me uno a ti fundiéndome en ti...

Extasis que nos lleva al cielo...
Extasis que nos hace levitar..
Extasis que nos eriza la piel...
Extasis que nos hace vibrar..

Tu y yo, una unión especial...
Tu y yo, una unión magica...
Tu y yo, una unión llena de placer...
Tu y yo, una unión todo sentimiento..

viernes, 31 de agosto de 2012

¿Verdad o mentira...?



Nos entregamos a los brazos de una profesional., gozamos y sentimos., tratamos de dar placer y sensaciones., compartimos y lo vivimos. Pero ese momento tiene un final y termina. Ha sido un espacio de tiempo en que el mundo estaba reducido a ese instante, en que nada más que lo que estaba sucediendo importaba, en que sólo eso que vives es lo que cuenta, en que cada segundo ha sido un eterno instante., pero termina.
 
Y cuando termina regresamos a esa vida más allá de ese instante compartido con esa mujer que ha sabido darnos y recibir. Y nuestra mente aparca ese momento, quedándose sólo con el grato recuerdo de lo vivido, sin a veces asociarlo a la personalidad de la mujer que nos lo ha regalado. Pero en otras ocasiones., ese recuerdo no es sólo para el momento, para el placer, para el instante., si no que se aferra a la persona, a quién nos ha hecho vivir eso. No recordamos el que, si no el quién. Ya no es lo vivido si no con quién se ha vivido.
 
Y es que en esos instantes compartidos no siempre se puede hacer que sea sólo sexo y placer, si no que en ocasiones sucede que vamos más allá y vemos más que una cara bonita o un cuerpo excitante y miramos dentro de nuestra acompañante momentánea. Y es entonces cuando al irnos no nos quedamos sólo con el recuerdo del que si no del quien.
 
Buscábamos un encuentro sexual, un encuentro sin implicaciones posteriores, un encuentro sólo de placer, un encuentro de disfrute. Pero en ciertas ocasiones descubrimos que ese encuentro nos ha llevado más allá y si que tiene implicaciones posteriores., porque nos hemos implicado con la persona, con el quien y no con el que.
 
Y en estos casos dejamos de recordar lo vivido para pasar a recordar a la persona con la que lo hemos vivido. Ya no pensamos sólo en el placer obtenido y dado si no en la esencia de la persona que nos lo ha dado y a quien se lo hemos dado. Y lo que era un encuentro de un momento se convierte, al menos en nuestra mente en un recuerdo, en una presencia, en una necesidad de ver y volver a ver a esa persona pues queremos saber, ver y descubrir más y mejor quien es ella. Y en ese proceso nos damos cuenta que ya no es entregarse a los brazos de una profesional si no entregarse a los brazos de una persona con la nos sentimos emocionalmente implicados.
 
Y en ese punto. nos sentimos perdidos.
 
¿Sentimiento real?, ¿sentimiento ficticio?, ¿necesidad de autoengaño?, ¿una vía de justificar el ir y volver a ir?, ¿verdad o mentira.?. 
 
Y es entonces cuando empezamos a crear en nuestra mente ese nudo mental que no sabe desliarse, que no sabe como ni donde esta el cabo del que tirar. Y nos generamos esas dudas sobre si de verdad esa persona se ha convertido en algo más, en algo que no sólo es sexo de pago, en algo que no es sólo encuentros momentáneos, en algo que se acerca más al sentimiento personal que a la búsqueda del placer.
 
¿Verdad o mentira.?. Tantas veces ni siquiera nosotros mismos sabemos contestar a eso.

sábado, 25 de agosto de 2012

Ha nacido APROSEX



Hace un poco de tiempo ha nacido APROSEX, la Asociación de Profesionales del Sexo, con el ánimo de defender los derechos de las/los trabajadoras/es sexuales así como la nor malización de esa profesión.

Y desde está página debe ser mencionado porque proyectos como este son los que dan sentido a la que siempre llamamos normalización de la prostitución.

Suerte y adelante APROSEX...

http://www.aprosex.org/

¿Quiénes somos? Tus compañeras, tus colegas y desde hoy…¡tus amigas!

 Nace APROSEX, Asociación de Profesionales del Sexo, con vocación de servicio y trabajo definitivo en Defensa de los Derechos de las/los Trabajadoras/es y la Normalización del Trabajo Sexual.

Y lo hacemos, desde el conocimiento del mismo ya que, las/los componentes de Aprosex somos todas/os profesionales del sexo de pago. Desde distintos enfoques, desde diferentes puntos de vista, el trabajo horizontal, la solidaridad y la firme creencia de que, el trabajo en equipo es la única forma posible de desempeñar una labor solidaria, comenzamos este proyecto con ilusión y fuerza.

No vamos a dirigirnos sólo a mujeres o a hombres, o a trans, o a…¡no!

Nuestra vocación es más global y queremos que ésta sea la Asociación dónde, se puedan sentir cómodas las personas que trabajan en la calle, las que lo hacen en clubes o pisos, las que comparten espacio, así como las que lo hacen para agencias y las independientes. Indistintamente de su sexo, de su modo de trabajar, de sus creencias… Así como, tampoco tenemos intención alguna de discriminar a nadie por su sexo ni por su sexualidad. Todas/os nos dedicamos al mismo trabajo y eso es lo único importante. La suma de esfuerzos y las distintas opiniones.

Eso no nos importa ni poco ni mucho. La sabiduría y la experiencia, de cada una de las/los profesionales del sexo de pago, es lo que perseguimos para crecer como organización y poder conocer y compartir de primera mano, las experiencias entre colegas de profesión.

Luchando y trabajando unidas/os por la misma causa. Ésa, por las que nos discriminan y recriminan.

Ésa, por las que nos invisibilizan y nos estigmatizan. Nuestra libertad de opción al Trabajo Sexual.

Trabajamos, como ya venimos haciéndolo desde hace años, por lo que consideramos nuestros derechos y esta vez, queremos hacerlo al lado de más profesionales,- uniendo, tejiendo, unificando-, opiniones, posiciones y esfuerzos para que, el fruto sea sano y sabroso.

Hay mucho qué hacer. Pero somos muchas las personas que trabajamos en el mismo sector. El del Sexo de Pago. Un trabajo que sí nos dignifica como individuos y sí nos aporta mucha sapiencia en nuestro día a día. Del que nos han enseñado que debemos avergonzarnos, si lo ejercemos y del que, a pesar de todo ello, nos sentimos orgullosas/os.

APROSEX

Podéis dirigirnos vuestras dudas y consultas a través del mail aprosex@aprosex.org
a Gabriella , a Shara o a PaulaVip, donde os atenderemos encantadas.

domingo, 24 de junio de 2012

No preguntes pero ven...


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No preguntes pero ven...
No preguntes pero acercate..
No preguntes pero dame...

Regálame tus caricias...
Regálame tus sensaciones...
Regálame tus besos...

Entrégame lo que me pide el alma...
Entrégame lo que me pide el cuerpo...
Entrégame lo que me pide mi ser...

Ven y dámelo..
Ven y regálamelo
Ven y házmelo...

Sin palabras..., sólo porque lo necesito...
Sin palabras..., sólo porque así me siento...
Sin palabras..., sólo porque quieres...

El silencio llama al deseo...
El silencio llama al placer...
El silencio te llama...

domingo, 10 de junio de 2012

60 minutos


60 minutos es ese tiempo que contratamos, ese espacio temporal en que queremos vivir algo atemporal.

 
En 60 minutos el mundo desaparece y sólo queda ella, con sus palabras, miradas, caricias, placer y todo lo que sepa darnos para hacer que nada más importe, para hacer que 60 minutos cobren la intensidad de una vida... Y con esa idea en la mente, deseamos, soñamos, esperamos, pretendemos que ella consiga en ese corto espacio de tiempo hacer y conseguir lo que en otras ocasiones no han conseguido otras con todo el tiempo del mundo por delante...

No nos conoce, no sabe de nosotros ni de nuestra vida, no sabe de nuestros gustos ni de nuestro modo de ser, pero a pesar de ello, en esos 60 minutos consigue adentrarse en nosotros y hacer que sintamos que somos el hombre más deseado, el hombre más querido, el hombre que mejor las ama, el hombre que las tiene embelesadas...

En 60 minutos nos lleva de no conocerla a hacer que la sintamos como la mujer que más nos ha hecho sentir y gozar del placer sin olvidar hacernos sentir los más especiales...

En tan poco tiempo consigue tanto, en tan breve espacio temporal nos lleva a perder la noción de ese mismo tiempo...

Siempre hay un antes, siempre hay un inicio, siempre hay un acercamiento, siempre hay un camino que nos lleva hasta ahí. Y ese antes, ese inicio, ese acercamiento, ese camino puede ser más o menos largo y lleno de detalles y señales que nos indiquen como vamos a vivir ese encuentro, o que nos haga desear que exista ese encuentro. Pero sea como sea, todo ese prólogo no es más que eso, un prólogo para unos 60 minutos en el que mundo se resume en ella y nosotros.

Un tiempo que conlleva una llegada, una presentación, unas primeras palabras, un acercamiento, un avanzar, un intimar, un entregarse, un llegar, un ser dos en uno, un finalizar, un separse, un recuperar la realidad y un despedirse.

Llegamos muchas veces sin pensarlo, sin ser conscientes de ello y de eso, pero lo cierto es que ella si... y por eso es ella la que en 60 minutos sabe que ha de hacer todo y más para que sean los mejores 60 minutos de nuestra vida...

60 minutos es ese tiempo que contratamos, ese espacio temporal en que queremos vivir algo atemporal.

Y no pensamos que a lo mejor esperamos demasiado de tan poco tiempo...